La importancia de la consejería en la iglesia

Por: Gina Islas

Ministra de la Iglesia de Dios


El S.O.S. (siglas en inglés para “Save our souls”: Salvar nuestras almas) es el salvavidas durante los tiempos de angustia. En nuestra sociedad, incluidas las iglesias, hay gente que enfrenta tormentas que los zarandean de un lado a otro sin poder ver una salida de su dolor, sus problemas y sus crisis.

Como creyente, creo firmemente que la iglesia es el faro de la comunidad. Dios la puso para servir y ministrar. Hay una gran cantidad de personas que luchan contra la depresión/ansiedad, las adicciones, el divorcio no deseado, la pérdida de un ser querido, un hijo rebelde, problemas familiares (como la enfermedad, etc.), y la lista continúa. Muchos han intentado superar sus crisis asistiendo fielmente a la iglesia, a los estudios bíblicos y, sin embargo, parecen no ver la luz al final del túnel. ¿Se puede encontrar ayuda? De ser así, ¿cómo y dónde?


Muchos han oído los tabúes que dicen, “lo que pasa en casa, se queda en casa”, “no hablamos de nuestra vida personal con extraños”, o “no sacamos nuestros trapos sucios”. Es posible que esto suene familiar para usted. La Escritura nos enseña, que hay una luz que alumbra nuestros caminos y esta es la Palabra de Dios.


Fuimos creados como espíritu, alma y cuerpo; esto significa que nuestro Creador es muy consciente de cómo fuimos diseñados y cómo ayudarnos cuando enfrentamos problemas con la mente y en el alma. “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”. La ayuda viene de aquellos que han sido equipados, es decir, de pastores, consejeros, laicos y ancianos que pueden dirigir a las personas a través del camino mediante la ayuda de la consejería bíblica.

La consejería bíblica es sumamente esencial; le imparte a los que sufren las herramientas que necesitan en medio de las crisis. El consejero, quien es ajeno al círculo personal del aconsejado, aporta iluminación para ayudarlo a alcanzar la sanidad y la plenitud que anhela. [Las sesiones de consejería] le permiten a la persona hablar de aquellos asuntos personales que ha ocultado y que le están afectando emocional, física y mentalmente. El consejero es utilizado por Dios para guiarla a través del proceso de sanidad. El aconsejado no sólo tiene la oportunidad de hablar de los asuntos que le afectan, sino también tomar control de su vida y dejar de ser controlado por la crisis. También es importante que el aconsejado acepte y ponga en práctica las tareas recomendadas, y se desafíe a sí mismo a lo largo del proceso. [Hay esperanza de sanidad emocional para todo aquel que la necesita.]

Los líderes son los salvavidas para aquellos que necesitan ayuda. Dios le ha colocado y posicionado a usted para liderar a través del poder del Espíritu Santo, la verdad de la Palabra de Dios y mucha oración, para caminar con aquellos que necesitan libertad.

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